Síndrome del piramidal, un trastorno que se suele enmascarar por una típica ciática que no es tal:

“El síndrome del piramidal o del piriforme es un trastorno neuromuscular que se produce cuando el músculo piriforme comprime el nervio ciático por hipertrofia o contractura constituyendo un conjunto de signos y síntomas que se caracterizan por alteraciones sensitivas, motoras y tróficas en el área de inervación del nervio ciático.

Aunque de baja prevalencia, las mujeres suelen sufrir más que los hombres este tipo de dolencia, la franja de edad más común estaría comprendida entre los 40-50 años.
¿Qué suele provocar esta dolencia?

La causa más frecuente son los traumatismos de repetición, el sobreuso, espasmos musculares o inflamación de tejidos blandos que provoquen compresión del nervio. Las causas de microtraumatismos incluyen sentarse en superficies duras -se conoce como neuritis del monedero o billetera, si se lleva en el bolsillo posterior)- la práctica del running, carrera por montaña, tenis o ciclismo, así como profesiones como las de los conductores profesionales.

Este mismo fenómeno suele ocurrir en el corredor de fondo. Al cabo de muchos kilómetros los músculos de las piernas se van debilitando y pierden capacidad de estabilizar. Se produce entonces una pérdida del puente del pie, las rodillas se van hacia dentro y junto a esto se produce una anteversión de la pelvis, favoreciendo el pinzamiento del nervio ciático por el músculo piramidal.

El corredor suele decir que le fallan las fuerzas de la misma.

Síndrome Piramidal: dolor, dolor y dolor..

¿Cómo se diagnóstica?

Fundamental será la exploración de cadera, columna y piernas a la hora de ver si el dolor aumenta con el movimiento de estas articulaciones. En este sentido se pondrán en práctica varios test o comprobaciones a modo de signos, como por ejemplo:

-Elevación activa con la pierna recta -Stinchfield test-

-Flexión Aducción y Rotación Interna -FAIR test-.

-El signo de Pace: dolor con la abducción y rotación externa de la cadera estando el paciente sentado. Es positivo en la mitad de los pacientes con síndrome del piramidal.

-El signo de Beatty: consiste en realizar una elevación de la pierna flexionada con el paciente descansando en la pierna asintomática. La abducción causa dolor del glúteo en pacientes con síndrome piramidal, pero dolor de glúteo y de la pierna en pacientes con lesión discal lumbar.

-Maniobra de Freiberg: se desencadena dolor en la nalga con la rotación interna forzada de la cadera en extensión de la extremidad.

Otras maniobras como la de Lasegue, Bragard o similares, intentan identificar la irritación de las raíces nerviosas en la columna.

A partir de las anteriores comprobaciones y de algunas más, se propone una escala diagnóstica con 12 puntos.  Si el paciente suma 8 puntos o más, se considera que la sensibilidad del test llegaría casi al 100% y por tanto su valor predictivo también.

Para complementar todo lo anterior, se pueden realizar pruebas por imagen que muchos conocemos: radiografías, ecografías, resonancias magnéticas y electromiografía, y que ayudarían a excluir otras afecciones que pueden causar síntomas similares a los del síndrome del piriforme
¿Cómo prevenir el síndrome del piramidal?

Debido a que este trastorno generalmente está causado por la práctica deportiva, movimientos que provocan traumatismos o estrés en este músculo, la prevención suele basarse en:

-Estirar y calentar lo suficiente antes de la actividad y aumentar la intensidad gradualmente.

-Mantener una buena higiene postural, al correr o caminar.

-Un estudio biomecánico en 3D pueden ayudar a corregir malas posturas o errores que provoquen sobrecargas.

-No forzar si se siente dolor. Descansar hasta que este desaparezca y si este persiste,  consulta a un especialista de medicina deportiva.